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A mina dos 10.000 afectados, unha mensaxe para Corcoesto

Tras a intensa loita despregada nos últimos tres anos, e logo da victoria do pobo sobre os intereses especulativos, a veciñanza de Corcoesto, Cereo e Valenza amosou onte o seu rexeitamento contra iniciativas como a do TTIP, que non abren a porta ao optimismo para os colectivos que estamos contra á megaminaría. Con motivo da recollida de sinaturas contra este tratado, membros de Contramínate, Petón do Lobo e da Plataforma pola Defensa de Corcoesto, tivemos ocasión de falar acerca da situación presente que viven os nosos compañeiros de loita en Corcoesto.

Para todos eles, pero especialmente para quen aínda sexa pro-mina, vai dedicado este artigo aparecido no xornal El País, con data de 17 de abril de 2015, coa esperanza de que testemuñas como a que segue sirvan para abrirlles os ollos ante a ameaza da minaría do ouro. 

Por último, quixéramos dicirlle à veciñanza que esta loita que levaron adiante é un acto de honestidade e valentía que as futuras xeracións vanlles agradecer. Non esquezamos a nosa unión, que é a nosa forza. 

El oro no los hizo más ricos (El País, 17.04.15, por José Naranjo)

Nueve años después de la apertura de dos canteras de oro en Ahafo (Ghana) por la compañía Newmont con apoyo financiero del Banco Mundial, la población de la zona afectada no puede ocultar su frustración.

En Kantinka, un pequeño pueblo de 400 habitantes del interior de Ghana, es difícil conciliar el sueño. Las explosiones y el movimiento diario de toneladas de piedra en gigantescos taludes a apenas cien metros de sus casas perturban la tranquilidad de sus gentes. Y este no es el peor de sus males. Henry Ansa Kujo, agricultor y padre de familia de 50 años, asegura que ahora la vida aquí es imposible: “Han aumentado los mosquitos, hay polvo todo el día y el agua del río está contaminada”. El problema es que el pueblo está prácticamente pegado al límite suroeste de la mina de oro Ahafo, un macroproyecto explotado por la compañía norteamericana Newmont y financiado en parte por el Banco Mundial, que ha transformado profundamente y para siempre a esta región de África, removiendo los cimientos de una comunidad que ha pasado de llevar una vida muy pobre, pero sin sobresaltos, a tener que soportar muy de cerca la presencia de un incómodo gigante. La mina ha bloqueado el río Subri con una presa, ha forzado el desalojo y traslado de unas 10.000 personas y ha engullido cientos de campos de cultivo. Hace una década pensaron que el oro les traería una vida mejor, pero ya no lo tienen tan claro.

Todo comenzó en 2003, cuando el Gobierno de Ghana dio su visto bueno a la empresa Newmont, una de las compañías líderes en la extracción de oro mundial, para que comenzara la explotación de este mineral en la depauperada región de Brong-Ahafo, hasta entonces virgen en este tipo de industrias. La mina a cielo abierto, en realidad la primera fase del proyecto, se encuentra situada entre las pequeñas ciudades de Kenyasi, al sur, y Ntotroso, al norte, unos 300 kilómetros al noroeste de Accra, la capital del país. Su superficie es de 31 kilómetros cuadrados, es decir como unos 3.000 campos de fútbol, y cuenta con dos canteras en explotación, Apensu y Subika, que producen unas 442.000 onzas de oro al año (cifras de 2014) y da empleo directo en la actualidad a 1.116 personas, el 43% de las propias comunidades afectadas. El coste total del proyecto ronda los 475 millones de dólares, de los que 75 millones han sido aportados por la Corporación Financiera Internacional, una institución del Banco Mundial. Se calcula que esta mina, el proyecto más grande de Newmont en todo el continente africano, será productiva durante unos 20 años.

Alex Kodjo Asar camina apoyado en un bastón y no ha visto una onza de oro en su vida. Lleva 30 años viviendo en el pueblo de Manu Shed, de 300 habitantes, también próximo a los límites de la mina. En el camino hasta allí desde Kenyasi, un cartel clavado en un árbol avisa con las horas y el lugar de las explosiones del día. “Hace tres años el almacén de cacao del pueblo se vino abajo después de un ruido enorme procedente de la mina, algunas casas también se han derrumbado. Hemos hablado con la empresa varias veces, queremos que nos trasladen a otro lugar, que nos den viviendas nuevas, pero hasta ahora nadie se ha ocupado de nosotros”, dice con amargura. El agua, una vez más, también les trae de cabeza. Y es que desde que Newmont comenzó con sus actividades, el río es inaccesible.

Dentro de los afectados por la mina hay dos grandes categorías. En primer lugar están los desplazados, es decir, aquellos que han perdido sus casas y tierras y que han sido trasladados a otro lugar, unas 10.000 personas en total, procedentes de 10 comunidades: Kenyasi 1, Kenyasi 2, Ntotroso, Hwidiem y Gyedu (afectados por Ahafo Sur, que ya está en explotación) y Dokyekrom, Kodiwohia, Kwakyekrom, Yawusukrom y Acherensua (Ahafo Norte). La legislación en Ghana establece que si bien pueden ser considerados propietarios de la tierra que cultivan, algo que viene amparado por la costumbre y los usos tradicionales, el derecho de explotación de las riquezas del subsuelo está en manos del Estado, quien por tanto puede hacer uso de ellas abonando una compensación. Y esto es lo que ha ocurrido. La concesión es temporal, pero las tierras ya no son cultivables. Al menos durante décadas.

En segundo lugar están los habitantes de pueblos como Kantinka, Manu Shed, Yaro Gruma o Anane Krom, que viven cerca de la mina, pero no lo suficiente como para ser trasladados. Ellos son los que sufren los ruidos, el polvo en el ambiente, las explosiones próximas, la contaminación del agua de los pozos, la imposibilidad de acceder al río. Agbeko Azumah, portavoz de Newmont, asegura: “Para nosotros trasladarlos es el último recurso, antes intentamos mitigar el impacto de nuestra actividad. Si no es posible, optamos por el reasentamiento. Fue un sistema en el que todos estuvieron de acuerdo”. En todo caso, insiste, nadie vive a menos de 500 metros de las canteras de donde se extrae el mineral.

La mina da empleo directo a 1.116 personas, el 43% procedente de las comunidades afectadas. El coste del proyecto ronda los 475 millones de dólares, de los que 75 han sido aportados por el Banco Mundial

En Kenyasi ha surgido un nuevo barrio de la nada. Se trata de OLA, donde han sido reasentadas 3.500 personas. Lo primero que llama la atención es que aquí las calles son muy rectas y todas las casas iguales, construidas en serie por la compañía. “La primera vez que oí hablar de Newmont nos pusimos muy contentos”, asegura Norbert Nyarko, agricultor de 77 años, “pensamos que esto iba a traer desarrollo, trabajo, oportunidades para todos. Y si bien la ciudad ha crecido y se ve más dinero en movimiento, lo cierto es que ese dinero pasa delante de nuestros ojos y no se para en nuestros bolsillos”. Y los reasentamientos no han acabado, en este momento se está terminando de construir un nuevo lote de casas en la zona norte. Se calcula que otras 10.000 personas podrían ser reasentadas en los próximos años si la compañía sigue adelante con su proyecto e inicia la segunda fase, todo dependerá del dinamismo del mercado internacional del oro, en los últimos dos años en horas bajas tras una década espectacular.

Emmamuel Badu y Grace Tima, trasladados a Olá en 2005. / ALFREDO CÁLIZ

Los hermanos Gabriel Ayensu y Eric Nsiah también viven en OLA. “Antes trabajábamos con nuestro padre en la finca familiar de cacao. Pero al venir aquí se quedaron con nuestra tierra y nos dieron a cambio una finca de menos de una hectárea. Con eso no puede vivir una familia. Luego nos prometieron que nos iban a contratar, pero no ha sido así. Y en Kenyasi hay que comprar todo, el arroz, la carne, el coste de la vida es más caro”, asegura Gabriel. El proceso de compensaciones a los agricultores que perdieron su tierra no ha sido fácil, muchos aceptaron el dinero que les ofrecía la compañía (en función de la superficie de las tierras) y que fue pactado entre Newmont y las propias comunidades a través de un comité de compensaciones, pero otros han presentado reclamaciones y siguen peleando. Nyarko perdió una plantación de tecas (árboles que se usan para construir los postes de la luz) con una extensión de nueve hectáreas y aún está esperando por que le paguen un precio justo. Y no es el único.

La compañía asegura que el proceso ha sido transparente y negociado en todo momento con los representantes de la población. “Hemos tenido algunos problemas porque nuestra llegada generó unas enormes expectativas comunitarias”, asegura el portavoz de Newmont. “Muchos nos vieron como la única fuente de riqueza de la ciudad, que les podíamos solucionar la vida dándoles trabajo, dinero y casa. Pero lo cierto es que siempre hemos actuado en coordinación con las comunidades, con un alto nivel de diálogo”, añade.

En Ntotroso, al norte de la explotación minera, se encuentra la sede de la Fundación Newmont Ahafo para el Desarrollo (NADeF). Creada en 2008 y financiada por Newmont con un dólar por cada onza de oro extraída, su consejo de dirección está integrado a partes iguales por miembros de las comunidades y de la empresa. NADeF ha construido centros sociales, una escuela de Enfermería, da becas a estudiantes, levanta aulas en colegios o facilita microcréditos, mientras que la empresa ha generado una evidente dinámica de empleo (1.116 trabajadores directos, de los que 481 son locales; 2.947 empleos en empresas contratadas, de los que 1.122 son de las comunidades afectadas), realoja a los desplazados, paga por sus tierras y patrocina programas de lucha contra la malaria. Pero todos se hacen la misma pregunta, ¿es esto suficiente?, ¿compensa el impacto generado?

El impacto ambiental de la mina es indiscutible. Sus defensores alegan que aporta riqueza a la zona

Hay opiniones para todos los gustos. Eric Addae es el actual alcalde del distrito de Atusifi Norte que integra a buena parte de las comunidades afectadas, pero cuando se anunció la llegada de Newmont era uno de los líderes sociales más activos en defensa de estos pueblos. “Esta siempre ha sido una región humilde habitada por agricultores que explotan sus fincas de cacao, plátanos o mandioca. En los años noventa muchas empresas empezaron a hacer prospecciones, se decía que había oro. Así que nos preparamos para lo que podía venir, creamos comités, visitamos regiones con tradición minera, nos organizamos para exigir nuestros derechos. Ahora seguimos siendo pobres, es cierto, pero Newmont ha hecho cosas por nosotros”, asegura. Addae cree que ha habido impactos negativos, pero que también hay cosas positivas: “Han invertido mucho dinero en la gente”.

En lo que todos coinciden es en el efecto ambiental de la mina Ahafo. Basta con recorrer la zona para darse cuenta de que ya nada será como antes. Polvorientas carreteras por las que transitan a diario grandes camiones y maquinaria pesada, montañas de piedras y escombros procedentes de las canteras, árboles talados, una enorme balsa de desechos. Parece un paisaje lunar. En octubre de 2009 la propia compañía admitió que se había producido un vertido de cianuro en el río Asunua, que desemboca en el Subri, después de que los habitantes del lugar descubrieran cientos de peces muertos. El cianuro, una sustancia muy peligrosa para el ser humano y que puede persistir hasta 25 años en el agua, es utilizado por las empresas mineras en el proceso de extracción del oro.

Alumnos de la Escuela Anglicana de Kenyasi.

Alumnos de la Escuela Anglicana de Kenyasi. / ALFREDO CÁLIZ

Tras cambiar el curso del río, lo que impidió el acceso al mismo de un puñado de pueblos, Newmont ha tenido que construir decenas de pozos para las comunidades. Sin embargo, el agua subterránea también está contaminada. Nadie ha encontrado el vínculo directo entre la actividad de la empresa y la presencia de sustancias contaminantes en el nivel freático (la actividad minera artesanal sin regular también podría estar detrás), pero lo cierto es que los problemas comenzaron una vez que la mina empezó a funcionar. Los habitantes de Tutuka recuerdan que fue en 2008. “Un día nos dimos cuenta de que el agua que extraíamos con la bomba había cambiado de color. Las pruebas fueron concluyentes, no era potable. Así que la empresa nos construyó otro pozo un poco más lejos. Sin embargo, a los pocos días igual, el agua no se podía usar”, asegura Yaw Anthony, el jefe del pueblo. La solución ofrecida por Newmont ha sido instalar un tanque de 6.000 litros que rellena cada tres días. Pero no es suficiente. Tutuka es un pueblo grande y hay conflictos por rellenar los bidones.

En Accra tiene su sede la Coalición Nacional de Minería, una red de ONG, sindicatos y movimientos sociales vinculados al sector. Su secretario ejecutivo es Yao Graham, quien echa buena parte de la culpa de los impactos negativos en Ahafo al Gobierno. “Cada vez que una empresa se instala en un lugar con un macroproyecto como este se genera una suerte de alianza entre el Gobierno, las élites locales y la compañía que deja de lado a los verdaderos afectados, no les tiene en cuenta. Y en el caso de Newmont es más grave, porque es la primera gran mina de oro a cielo abierto del país, es decir, la que más recursos en términos de suelo consume. Pues bien, el contrato con esta empresa es, de lejos, el peor en términos de royalties que ha firmado el gobierno de Ghana, con un escaso porcentaje del 3% para el país”.

¿Es el modelo inversor de Newmont, apoyado por el Banco Mundial, el paradigma de un nuevo desarrollo para África? En Kenyasi y Ntotroso la palabra más repetida es frustración

Sin embargo, Emmanuel Afreh, director del Departamento de Gestión, Monitoreo y Evaluación de la Comisión de Minerales, dependiente del Ejecutivo ghanés, considera que las ventajas que aporta Newmont a la comunidad superan con creces a los perjuicios. “Para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos”, dice, “es cierto que la empresa sólo paga el 3% de su producción bruta en royalties al Estado, algo que ahora estamos tratando de renegociar al alza, pero se hizo así porque se comprometió a una inversión de 500 millones de dólares en desarrollo en 15 años. Y lo está cumpliendo”. Además, están los inputsgenerados por el Impuesto de Sociedades (35% de sus beneficios netos), tasas aduaneras, etc. “Por poner un ejemplo, el 27% de los impuestos domésticos del país procede de la actividad minera. Y ese dinero también se invierte en desarrollo, para nosotros el oro es clave”.

El hecho de que la inversión de Newmont contara con el respaldo del Banco Mundial a través de la Corporación Financiera Internacional da aún más garantías al Gobierno de que las cosas se están haciendo como deben. “Y si esto no fuera así, el Ejecutivo ghanés tiene instituciones y agencias plenamente operativas, como la Agencia de Protección Ambiental, que se aseguran de que las compañías operan dentro de los límites. No nacimos ayer. Todas nuestras agencias saben lo que hacen estas empresas y las controlan”, añade Afreh.

La Corporación Financiera Internacional pretendía que este proyecto se convirtiera en un modelo a seguir en los países en vías de desarrollo, generando empleo y mejores condiciones de vida para la población afectada. Ya en 2003 un estudio del propio Banco Mundial alertaba de que hasta entonces sus inversiones en el sector minero en Ghana no habían generado beneficios para las comunidades en el sentido adecuado. Sin embargo, nueve años después del inicio de las actividades de Newmont, la ciudad de Kenyasi parece vivir más en la frustración que en el desarrollo. Evans, profesor de Informática en el colegio Anglicano, lo plantea así: “La mina da casas a la gente, construye aulas y otorga algunas becas. Pero aquí no hay trabajo, ¿qué quieren que haga la gente?, ¿que se coman los ladrillos?”.

Ahora la vida aquí es imposible, han aumentado los mosquitos, hay polvo todo el día y el agua del río está contaminada

En la Sanidad también se han producido cambios. En el hospital Saint Elisabeth, que cubre todo el distrito de Atusifi Norte, atienden a unas 600 personas cada día. Demasiado para su capacidad. “Desde que abrió la mina hemos notado un incremento en la demanda de servicios hospitalarios porque la población ha aumentado”, asegura la hermana Confort Apedzi, administradora del centro. “Hay más casos de cólera y más neumonías y aunque no hay estudios que vinculen esto a la mina, lo cierto es que las carreteras están en pésimo estado y hay mucho tráfico pesado, lo que genera que haya polvo en el aire todo el tiempo, y hay zonas donde el agua está contaminada”, añade. Apedzi ha vivido muchos años en Kenyasi y conoce el antes y el después. “Newmont se ha quedado con las tierras y ahora la gente es más pobre, han subido los precios y hay menos fincas donde cultivar. Esto es una hipoteca para las futuras generaciones. ¿Más prosperidad? No la veo por ningún lado”, concluye.

¿Es el modelo inversor de Newmont, apoyado por el Banco Mundial, el paradigma de un nuevo desarrollo para África? ¿O adolece de las mismas carencias del pasado sólo camufladas bajo una mano de pintura de responsabilidad social? Más aún, ¿son las empresas privadas sobre quienes debe recaer esta tarea? ¿O sólo pueden ser los estados fuertes y las élites políticas y sociales valientes, capaces de exigir contraprestaciones y fijar controles férreos a las multinacionales, las que cambien las cosas? En Kenyasi y Ntotroso la palabra más repetida, la sensación más extendida, es frustración. Han dado mucho y lo que han recibido es menos de lo que esperaban. En Ghana, tras más de dos décadas de minería intensiva, con regiones como Ashanti en las que la destrucción de amplias zonas de bosque ha supuesto una pérdida irreparable, el 22% de la población sigue bajo el umbral de la pobreza. Un alto precio para un beneficio relativo. “No es que todo haya sido negativo, pero es hora de cambiar”, remata Yao Graham.

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Explotación de minerales para móviles causa 6 millones de víctimas

5354acb31abeaEXPLOITATIONDUCOLTANIILa gran demanda de minerales claves para la tecnología móvil provoca conflictos humanitarios y ambientales en la República Democrática del Congo. La extracción de minerales para la fabricación de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos es la causa de, al menos, 6 millones de víctimas mortales en la República Democrática del Congo en las últimas dos décadas, ha alertado hoy el Instituto Jane Goodall.

Explotacion-de-minerales-para-moviles-causa-6-millones-de-victimasEste conflicto ha provocado en las últimas dos décadas unos 6 millones de víctimas mortales, tres millones de desplazados y refugiados, innumerables violaciones contra mujeres y niñas, deforestación y destrucción de la selva, y matanza de especies en peligro de extinción.

Este centro, que dirige la primatóloga y premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2003, explica en un comunicado que las explotaciones minerales en el Congo para la fabricación de móviles están en manos de grupos militares que luchan por el control del territorio para su financiación, provocando graves daños a la población y al medio ambiente.

Por ello, el Instituto Jane Goodall en España lanza la campaña “Movilízate por la selva”, destinada a concienciar a la ciudadanía del reciclaje de móviles en desuso y también contribuir a la financiación de proyectos educativos y de conservación en la cuenca del Congo.

El Instituto Goodall explica que minerales como el coltán, el tungsteno o la casiterita son componentes muy demandados para la fabricación de móviles y dispositivos electrónicos, muchos de los cuales podrían ser recuperados y reutilizados, aunque hay escasa concienciación sobre el reciclaje de terminales móviles en todo el mundo.

“Como consumidores podemos marcar una gran diferencia con nuestra elección de compra y el alargamiento de la vida útil de nuestros teléfonos, promoviendo el reciclaje de los mismos“, para así evitar la “destrucción de hábitats en peligro de extinción como los chimpancés y los gorilas“, ha señalado Goodall, Mensajera de la Paz de Naciones Unidas.

Según el informe “El Mundo en 2014: Hechos y cifras de las TIC” elaborado por La Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU, se estima que en el presente 2015 se alcanzarán 7 billones de líneas móviles activas en todo el mundo, lo que supondrá una gran demanda de los recursos naturales. 33888-944-550

Fuente:Ecoportal.net EFE Verde http://www.efeverde.com

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Amenaza de derrame en una mina de oro en Kirguistán

Fuente: GLACIER HUB         A la luz del derrame de la presa de relaves Monte Polley en la Columbia Británica,Canadá , activistas ambientales en Kirguistán están dando la voz de  de alarma sobre un posible escenario de una explosión similar en el lago Petrov  cerca del proyecto de la mina de oro de Kumtor. En el Monte Polley, el dique de colas en una mina de cobre y oro estalló en agosto del año pasado, derramando 25 millones de metros cúbicos de desechos tóxicos en los lagos cercanos. El gobierno de la provincia de la Columbia Británica designó una comisión para investigar el desastre. La Comisión ha  llegado a la conclusión  de que un “factor dominante en el incumplimiento de la presa de relaves de Monte Polley fue un fracaso en la fundación de la presa”. Durante mucho tiempo en Kirguistán, la principal preocupación ha sido y sigue siendo la presa de relaves de residuos químicos del proyecto Kumtor, gestionado por la minera Gold Centerra. Coincidentemente, la misma empresa de ingeniería que realizó el expediente para la presa de Monte Polley, AMEC, fue contratada para investigar el historial medioambiental de la Gold Centerra en la mina Kumtor en 2013.

Otra vista aérea del Monte Polley escombreras derrame de la presa. Fuente: Distrito Regional de Cariboo.

Otra vista aérea del Monte Polley escombreras derrame de la presa. Fuente: Distrito Regional de Cariboo.

La cuestión más preocupante en Kumtor ha ido evolucionando con la inestabilidad del glacial del Lago Petrov, que está situado a unos 7 km por encima de la presa de relaves. El perímetro noroccidental del Lago Petrov , donde la presa es más estrecha, se ha convertido en un importante motivo de preocupación en la comunidad ambientalista de Kirguistán. La longitud de esta sección en particular es de aproximadamente 30 metros. Se podría esperar que en una subida del Lago Petrov alcanzase los relaves de la presa de Kumtor, donde se han recogido y almacenado hasta el momento 60 millones de toneladas de residuos líquidos cianurados. Así como en el caso con el diseño de la presa de Monte Polley, la viabilidad del  defectuoso dique de colas de la presa de  Kumtor  ha llevado a la inestabilidad de la presa y a la filtración de sustancias tóxicas en el agua subterránea. El primer informe del  movimiento  de la presa de relaves de Kumtor se registró en 1999 y se encontró que en las etapas iniciales de la construcción, la capa activa de los depósitos aluviales relativamente inestables no había sido eliminada de la base de la presa de relaves. Eso ha hecho que las capas intermedias de depósitos restantes (a profundidades de 4 a 6 metros) sea vulnerable a la inestabilidad. El grupo con sede en Praga CEE Bankwatch ha  indicado  que “a pesar de las medidas para estabilizar la presa en 2003 y 2006 (las llamadas llaves de corte y berma dedo del pie), la presa aún continúa moviéndose.”

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Como esta declaración sugiere, los planes de la compañía no han resuelto el problema de la estabilidad de la presa de relaves. Un tema de fondo es que los planes para almacenar y gestionar los residuos de Kumtor no incluyó un estudio hidrogeológico de la ubicación elegida. El estanque de almacenamiento fue construido en el cauce del arroyo Arabel.Más tarde se descubrió que un viejo acuífero a una profundidad de 6,85 metros. Este fondo activo está contribuyendo de manera negativa a la inestabilidad de la presa de relaves. El Dr. Robert Moran, un hidrogeólogo que visitó la mina de Kumtor en 2012, dijo  que la inestabilidad del tanque de relaves se “ve reforzada por las temperaturas relativamente altas de los residuos cuando vienen de la planta de proceso (una mezcla altamente contaminada de aproximadamente el 50% sólidos, 50% líquidos), lo que aumentaría la fusión del  permafrost [en este lugar de alta elevación]. Tal deformación y movimiento de la estructura de los residuos, combinado con la fusión parcial del permafrost plantea preocupaciones acerca de una falla catastrófica de la presa de relaves – especialmente si un gran terremoto se produjera [en esta región sísmicamente activa] “.

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El Dr. William T. Colgan, un investigador del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia, cree que el Lago Petrov  presenta un “riesgo geotécnico adicional frente a la balsa de residuos de Kumtor”.Según el análisis de Colgan, “la morrena del glacial que suele ser un material poco consolidado y las riadas de los lagos proglaciales presentan un serio peligro. El Lago Petrov  es uno de los aproximadamente quince lagos proglaciales en Kirguistán por lo que  la morrena se ha clasificado como “en peligro de ruptura” por los investigadores anteriores. La estabilidad del lago es importante para la estabilidad del tanque de relaves de Kumtor, con una repentina  inundación podría dar como resultado que la riada llegase corriente abajo al tanque de relaves de la presa de la minera Gold Centerra.El lago ha crecido en tamaño un área de 1.8 a 3.4 km² entre 1977 y 2014. En 1957 fue sólo 0,96 kilometros 2 en la zona. Este crecimiento se debe al cambio climático , que ha acelerado tanto la retirada como el deshielo del glaciar Petrov. Este altísimo crecimiento indica que el volumen del Lago Petrov  no está en el estado de equilibrio que debiera, y así las fuerzas que se ejercen sobre la morrena y hasta las bermas es probable que cambien con el tiempo provocando los desbordamientos “.

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El Dr. Amanda Madera (Profesor Asociado de Política y Política Ambiental de la Universidad de Bucknell) en noviembre de 2014  destacó en una audiencia con una subcomisión del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes del Reino Unido la amenaza de la catástrofe ambiental en la presa de residuos de Kumtor. El testimonio de Madera ha indicado que los “cambios en el permafrost por debajo de esta extensa fosa de colas hasta las cabeceras del río Naryn y  las amenazas de desbordamiento del lago  Petrov  por encima de la balsa de residuos son los principales peligros que deben ser controlados”. Moran  cree  que en un escenario de colapso de la presa de residuos de Kumtor, liberaría de manera inmediata “masas de agua y sedimentos (los relaves) contaminada al río Kumtor, poniendo en peligro aguas abajo a personas , viviendas, los ríos aguas abajo, y probablemente matar a gran parte de la población de trucha de montaña y otros organismos acuáticos. Tal colapso supondría un impacto negativo en las aguas de gran parte de la cuenca del río Naryn, que desemboca en Uzbekistán “. En resumen, la laguna de relaves del Lago Petrov , con grandes cantidades de sustancias tóxicas en un ambiente glacial inestable, representa una grave amenaza para los ecosistemas y las poblaciones humanas de dos países. Los esfuerzos de los activistas medioambientales pueden servir para llamar la atención sobre este grave riesgo en estos y otros países, presionando para las regulaciones  sean mas extrictas y efectivas. Para otras historias sobre los riesgos de la minería en las regiones glaciares, mira aquí  yaquí . Datos del autor:

Dinara Kutmanova: Doctor en Derecho Ambiental de la Academia de Derecho Estatal de Kirguistán; el principal experto ambiental y miembro de la sonda Comisión Estatal de Kirguistán en operaciones de la mina de Kumtor en 2012-2013: co-presidente del Partido Verde de la República de Kirguistán.
 
Ryskeldi Satke: escritor que contribuye con instituciones de investigación y noticiasorganizaciones en Asia Central, Turquía y los EE.UU. Contacto dirección de correo electrónico: rsatke arroba gmail punto com
 

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La mina, documental

Este breve documental nos cuenta la resistencia de los dongria kondh. Vedanta Resources está decidida a construir una mina a cielo abierto en su tierra, lo que destruiría la montaña sagrada de este pueblo indígena y con ella todo lo que conocen.

‘“Perderemos nuestra alma. Niyamgiri es nuestra alma”’

Los dongria kondhs de las colinas de Niyamgiri de la India han librado una batalla heroica contra el gigante minero Vedanta Resources para salvar sus colinas sagradas. El Tribunal Supremo dijo a Vedanta en 2013 que los dongrias debían decidir si permitían o no la minería en la Montaña de la Ley. Los dongrias respondieron con un “No” rotundo.

Los dongria kondhs

Vedanta Resources es una empresa minera que cotiza en el mercado de valores londinense FTSE 100. Fue fundada por el multimillonario indio Anil Agarwal, quien la preside y posee más del 50% de sus acciones. Los dongrias habrían sufrido una pérdida irreparable si la mina se hubiera construido; su buena salud actual, autosuficiencia, identidad como pueblo y el profundo conocimiento de su entorno habrían sido destruidos. Gran parte de los beneficios habría ido a parar a manos de un solo hombre: Anil Agarwal.

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Comunicado urxente da masacre en Nacahuil, GuatemalaComunicado urgente de la masacre en Nacahuil, Guatemala Urgent information about massacre in Nacahuil, GuatemalaUrgent Communiqué on the Massacre in Nacahuil, Guatemala

Comunicado urgente ante la Masacre en Nacahuil

A la comunidad Nacional e Internacional damos a conocer la masacre ocurrida el 7 de septiembre a las 23 horas, en contra de la comunidad Kaqchikel de San José Nacahuil del municipio de San Pedro Ayampuc.

San José Nacahuil, es una comunidad indígenas del pueblo Kaqchikel, tiene sus propias autoridades comunitarias, donde la presencia policial ha sido innecesaria. Es la única población maya y la comunidad más grande de San Pedro Ayampuc. Nacahuil se ha caracterizado por la defensa de su territorio ante las amenazas que han existido. Ejemplo de ello TRECCSA empresa de transporte de electricidad, que la comunidad no permitió su paso, actualmente es parte de la resistencia pacífica de la Puya en resistencia contra la empresa minera en el área.

El 7 de septiembre a las 22:45 horas llegó una radio patrulla a las comunidad revisando tiendas de productos diarios y de bebidas alcohólicas, preguntando el nombre de los propietarios y exigiendo hablar con ellos, pusieron contra la pared y registraron a todas las personas que se encontraban en las tiendas, esa actitud no es usual en Nacahuil. Como a los 10 minutos después, llegan hombres armados a bordo de carro no identificado, causando una balacera en las principales calles de la comunidad, con mayor atención a los negocios que estaba abierto a esa hora. Dejando un saldo de 10 personas muertas, 17 personas heridas dentro de ellas 2 niñas de 11 años de edad que ya se encuentran salvo, y otras que han fallecido en los hospitales de la capital.

Curiosamente el recorrido que hicieron los asesinos es el mismo que realizo la Patrulla minutos antes, por lo que la población se pregunta ¿dónde estaba la policía cuando se dieron los hechos, o es que acaso solo crearon las condiciones y verificar que no haya personas armadas?

Exigimos que el gobierno exija el esclarecimiento de los hechos con investigación, ya que han perdido la vida personas trabajadoras y honorables en la comunidad. Que estos hechos no sirvan de pretexto para militarizar a la comunidad. Ya que la comunidad no ha querido presencia permanente de la PNC, por que anteriormente estaban y ocasionaron mayor índice de criminalidad en la comunidad.

Rechazamos rotundamente la declaración del Ministro de Gobernación en donde afirma que el móvil es de pandillas, lo cual es totalmente falso, y prematuro hacer afirmaciones sin tener elementos de investigación.

Pedimos a las comunidades, organizaciones nacionales e internacionales su solidaridad con el pueblos Kaqchikel de San José Nacahuil por estos hechos de sangre que enluta a la comunidad.

COMUNIDAD KAQCHIKEL DE SAN JOSÉ NACAHUIL, RED DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, MOVIMIENTO DE MUJERES INDIGENAS TZ´UNUNIJA´, COORDINADORA 25 DE NOVIEMBRE, ALIANZA POLITICA SECTOR DE MUJERES MESOAMERICANAS EN RESISTENCIA POR UNA VIDA DIGNA.

We are informing the international and the national community of the massacre that occurred on 7 September at 23 hours, against the Kaqchikel community of San Jose Nacahuil, in the municipality of San Pedro Ayampuc.

San José Nacahuil is a community of Indigenous Kaqchikel people, it has its own community authorities, and police presence is unnecessary. It is the only Mayan village and the largest community of San Pedro Ayampuc. Nacahuil has been characterized for defense of its territory against threats outside threats. Examples include TRECCSA, the electricity distribution company, the community prevented its passage, and the ongoing actions in La Puya, where there is a peaceful movement resisting a mining company.On September 7 at 22:45, a police patrol arrived in the community and began reviewing shops selling basic products and liquor stores, asking for names of the owners and demanding to speak with them, putting everyone they found inside these shops up against the wall and registering all of them, this is not usual in Nacahuil. Ten minutes later, gunmen arrived aboard an unidentified truck and started a shootout on the main streets of the community, paying particular attention to the businesses that were open at that time. Ten people were killed and 17 people wounded, among them two girls 11 years of age who are now safe, and others who have died in hospitals in the capital.

Interestingly the route that the killers took is the same that the police patrol followed minutes earlier, for this reason the population wonders: where were the police when these events occurred? Or did they just create the conditions for the massacre and verify that there were no armed people in the area?

We demand that the government clarify the facts through an investigation, since those who have lost their lives were working and honorable people in the community. We demand that this must not serve as a pretext to militarize the community. The community did not want a permanent presence of the National Police, their arrival caused a higher rate of crime in the community.

We are strongly opposed to the statement of the Minister of the Interior that blamed gangs, which is completely false. It is premature to make statements without having initiated an investigation.

We call on communities, national and international organizations for solidarity with the Kaqchikel people of San José Nacahuil for these bloody acts that have made the whole community mourn.

KAQCHIKEL COMMUNITY OF SAN JOSÉ NACAHUIL, NETWORK OF NON-VIOLENCE AGAINST WOMEN, INDIGENOUS WOMEN TZ´UNUNIJA´, COORDINATOR NOVEMBER 25 COORDINATOR, POLITICAL ALLIANCE MOVEMENT SECTOR OF MESOAMERICAN WOMEN IN RESISTANCE FOR A DIGNIFIED LIFE.